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Toda la verdad sobre Grecia

El “problema” griego

Con este artículo pretendo hacer una descripción de lo que realmente ocurre en Grecia y explicar escuetamente lo que representa el rescate, las consecuencias de los programas de la Troika y decir algunas verdades sobre el recate que el público general desconoce. Muchas gracias.

Alexis Tsipras, en busca de la cuadratura del círculo

En 2005 estuve en Grecia. Un país precioso, cuna de la  filosofía, de la democracia, de la civilización occidental, con gente agradable, una cocina sana y deliciosa y un clima envidiable. La otra cara de la moneda era una economía poco diversificada, una corrupción demasiado arraigada y una evasión fiscal escandalosa. Esto sí: aquella gente vivía bien y feliz.

Hoy, en 2015, me entristece ver a los griegos sufrir, y los ciudadanos del sur de Europa empatizamos con los ciudadanos de la península helénica. En cierto modo -aunque hay enormes diferencias entre las economías de los países rescatados- nos vemos reflejados en ellos. Entendemos las esperanzas que despierta Syriza, con el carismático Alexis Tsipras, que por lo menos parece más honrado que sus predecesores. También sabemos que las políticas de austeridad son tramposas y, lejos de mejorar las economías de los países rescatados (como Portugal, Grecia, Irlanda y parcialmente España), en realidad, los está hundiendo en la miseria.

Ante la imposibilidad de financiarse con los bancos ni en los mercados, Grecia se ha mantenido precariamente a flote con el “rescate” de la Troika (que pagamos los contribuyentes europeos) a cambio de unas estrictas condiciones de austeridad… Pero ¿A quién beneficia realmente el rescate?

Grecia, con una economía poco diversificada, con poco valor añadido, y poco exportadora, unos niveles de corrupción tremendos, un déficit disparado, una evasión fiscal alarmante y una deuda galopante, ya no podía conseguir financiación  de los bancos, que ya no se fiaban un pelo de que pudiera devolver el dinero. Tampoco se podía financiar en los mercados.

Si la Troika (sobre todo con el dinero de los ciudadanos europeos) no hubiera acudido al rescate de Grecia, simple y llanamente el gasto público tendría que haberse reducido a su mínima expresión (esto significaría medidas de austeridad incluso más salvajes de lo que se ha visto hasta la fecha). Grecia se hubiera desplomado en una debacle sin precedentes, mucho mayor que la vivida hasta la fecha, que ya ha sido dramática. Pues, sin nada de dinero, desgraciadamente, poco o nada se puede hacer.

Dicho esto, hoy resulta evidente que una reestructuración de la deuda griega hubiera sido la mejor opción para sacar a flote a la economia griega. Una verdadera acción en pro del bienestar de los ciudadanos que hubiera ayudado a empezar de nuevo y a tener un futuro bueno para Grecia y bueno para Europa. Eso sí: con estrictas medidas anticorrupción y de transparencia y una guerra sin tregua a la evasión fiscal. Pero parece que a la Troika poco le importa lo que les pase a los ciudadanos griegos o a los trabajadores alemanes.

Me explico: este “rescate a Grecia” se presenta como un mal necesario ante los trabajadores alemanes, centenares de miles de ellos en situación precaria, diciendo que Grecia será “castigada” por sus imprudencias y malas prácticas. Pero a decir verdad, nadie ha rescatado a los ciudadanos griegos: aquí se ha rescatado a los bancos alemanes y franceses que durante años prestaron dinero a la “imprudente” economía griega. Es decir, lo que nadie cuenta a alemanes y franceses es que con su dinero y su futuro, respectivamente, se ha rescatado a unos bancos cuya política crediticia fue absolutamente temeraria durante muchos años.

La nefasta gestión de la Troika

La Troika, es el organismo formado por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. En el contexto de los rescates financieros de algunos países de la Unión Europea, impone la política financiera, con todo el impacto que supone en cuanto a justicia social, sanidad, educación etc. y con severos planes de austeridad que ahogan a dichos países. La Troika financiera, compuesta por organizaciones no democráticas, realiza la supervisión y aplicación sistemática de los llamados “programas de consolidación fiscal”.

Estos programas, que en gran medida han demostrado ser contraproducentes para el bienestar general de los países que sufren las erróneas -y esperemos que no malintencionadas- medidas económicas de la Troika, no sólo no han visto como éstas no han mejorado la competitividad del país, sino que en la mayoría de los casos las han sumido aún más en la miseria.

El plante de Syriza

Una vez concedido “el rescate” -con condiciones draconianas-, aparece un partido que dice: no sólo no vamos a cumplir con las condiciones que están asfixiando a mis conciudadanos, sino que vamos a hacer todo lo contrario (subir el salario mínimo, volver a contratar funcionarios…) Los electores, sin analizar mucho, se agarran a esta esperanza como a un clavo ardiendo y dicho partido consigue un triunfo histórico. Normal ¿No haríamos lo mismo nosotros ante una situación desesperada y, en muchos sentidos, injusta?

Pero en muchos países europeos. la percepción -errónea, aunque comprensible- del contribuyente que está pagando el rescate a Grecia, es que lo hace en detrimento de la aportación que pudiera hacer a su propio país. Así la Troika no parece tan diabólica ni Syriza tan celestial. Al fin y al cabo, lo que les están diciendo es: “cojo tu dinero, no cumplo tus condiciones (bajar los salarios, recortes en la administración y servicios públicos, controlar el déficit, poner fin a la evasión fiscal, moderar la contratación de funcionarios…), sino que haré lo contrario de lo pactado, y lo más seguro es que no te devuelva el dinero”.

Zona euro

Entonces, ¿que pasaría si se planteara en un referéndum la siguiente pregunta?:

¿Prefieres destinar 600 € de tu bolsillo al rescate de Grecia o  -por ejemplo- a la sanidad pública de tu país?

La verdad es que ya no está tan claro.  Hay mucho desconocimiento acerca de los mecanismos del rescate de Grecia (y de los bancos que han prestado dinero a Grecia), y podría extenderme en tecnicismos. Pero lo más importante es que este rescate lo hemos pagado entre todos, ha salvado a bancos alemanes y franceses y ha fomentado la enemistad, cuando no el odio, entre alemanes y griegos. La verdad es que se ha sacrificado a los griegos en pro de la estabilidad de los mercados financieros. No es dinero de los gobiernos, sino de los ciudadanos europeos (en España se calcula que ha costado unos 600€ por cabeza*).

* Como apunta un lector, también podría argumentarse, no sin cierta razón, que muchas obras tan faraónicas como deficitarias  (por ejemplo bastantes tramos del AVE) nos han costado más, que sin una gestión tan nefasta, habría para todos, y que en el fondo se trata de una cuestión ética (gracias por la aportación, Eduard).

¿El euro en jaque mate?

Con todo, Grecia tiene la posibilidad de buscar otros aliados (como Rusia o China) y hacer un jaque mate al euro si no le queda -o no le dejamos, según se mire- otro remedio.

Estamos pues, ante un juego de equilibrios de consecuencias impredecibles. Los acreedores quieren que Grecia cumpla las condiciones pactadas y devuelva todo lo que pueda. Muchos gobiernos están en período preelectoral y no pueden permitirse dar el mensaje de que la izquierda radical se ha salido con la suya, más que nada para que no cunda el ejemplo en otros países (el más evidente, Podemos, en España). Pero tampoco se pueden permitir poner la unión monetaria en peligro, porque podría ser el acabose.

…y finalmente ¿De quién es la culpa?

Construir una unión monetaria sin una unión fiscal fue un error de partida capital. Los desajustes económicos que se están produciendo entre países de la UE tienen su origen, en gran medida, en una unión chapucera, mal hecha.

Es esperanzador, después de la que ha caído, ver que ya existe la intención de sacar adelante una Unión Bancaria. En fin, más vale tarde que nunca.

Las políticas de austeridad de la Troika deberán ser seriamente analizadas y replanteadas. Sus resultados dejan mucho que desear. El objetivo siempre debe ser procurar la prosperidad de los países a los que afirma “rescatar”, procurando que no se hundan los mercados. Un difícil equilibrio que hasta ahora no ha conseguido lograr.

Con todo, Grecia tiene que hacer sus deberes: diversificar su economía, eliminar al máximo la corrupción imperante, ajustar su déficit, acabar con el fraude fiscal… Y crecer, pero no lo podrá hacer si la ahogamos. En cuanto a Syriza, cabe decir que es razonable esperar mejores resultados que los observados hasta la fecha en cuanto a la lucha contra la devastadora corrupción y la evasión fiscal*.

* La “Lista Lagarde”, procede de los documentos sustraídos hace cuatro años por el extrabajador del banco HSBC Hervé Falciani, contiene información sobre cuentas bancarias de ciudadanos de diversos países, muchos de ellos griegos.

Es posible que la mejor solución radique en llegar a un acuerdo que sea el menos malo posible para la UE pero especialmente bueno para Grecia (para que deje de ser un problema para el conjunto de la UE lo antes posible). Pura teoría de juegos.

Es importante no olvidar que en el espíritu de la Unión Europea debe estar poner las finanzas al servicio del bienestar de la mayoría de sus ciudadanos. Asfixiar a los ciudadanos de un país con la deuda y medidas de austeridad draconianas, sólo puede traer problemas para todo el conjunto.

Con todo, hay que asumir algo tremendo: esta deuda jamás se devolverá. Simplemente porque es impagable. Quizás ha llegado el momento de aplicar políticas nuevas, éticas e inteligentes y dejar de posponer el problema griego.

By financial translator

Daily tip: Bank Bailout (Rescate bancario)

Un rescate financiero es el acto de prestar o dar capital financiero a una entidad (empresa, país o individuo) que se encuentra en peligro de bancarrota, para salvarlo de la quiebra,insolvencia, la liquidación o la ruina, o para permitir que una entidad quiebre sin desencadenar un contagio financiero. Los términos utilizados en inglés son rescue (de uso formal) o bailout (más coloquial y algo peyorativo). Como dijo Almunia el 2012:  “Lo de España es un ‘rescue’ o un ‘bailout’, tradúzcanlo como quieran”

Durante la reciente crisis financiera ninguna cuestión ha suscitado más pasión que los rescates de las instituciones financieras (Bank bailouts) con dinero público. La justificación para los rescates ha sido la necesidad (pues son nodos de nuestro sistema financiero) y el miedo (si no lo hacemos, se puede hundir la economía).

inglés financiero
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